Si el éxito económico supone destrucción del ecosistema natural entonces no es éxito y se debe condenar.Hasta cuando el ser humano entenderá que la naturaleza no esta a su disposición. No puede el hombre trasformar su entorno poniendo el interés económico por encima de la vida natural. No debe el hombre suponer que no habrá consecuencias por estos actos.
Si el Ser Humano usara la sabiduría, entendiera que todo lo puede tener estando en consonancia con la Naturaleza, aprendería que la abundancia ya la tiene sin necesidad de destruir su entorno y mucho menos por la avaricia temporal de unos cuantos.


